En folios amarillos

Mi foto
Nombre: Odile

martes, febrero 22, 2011

Peor que la heroína

Eso dice el médico. Estás enganchada y es peor que la heroína.
Me habla duro. Me prohíbe que llore sin sentido.
Estoy enganchada.
Busco el dolor. No sé como cambiarlo. Ahora que empiezo a aceptar que, aunque no me guste, es un hecho impepinable esa adicción mía, no sé como cambiarlo. Supongo que no es fácil. ¿Cómo dejar de ser tan yo después de todo este tiempo? ¿Cómo se hace para renunciar a esa atracción fatal por las historias que no merecen la pena?
Renunciar a la pasión con la que me aferro es difícil, pero voy a lograrlo. Si no cambio yo no va a cambiar nada. NUNCA. Y no puedo seguir así siempre. Me merezco algo bueno, MUY, MUY, MUY BUENO.

lunes, febrero 21, 2011

Llorona

LLorona, como Chavela Vargas canta. Hoy estoy llorona. No llevo razón en mi llanto porque son lágrimas buscadas, facilmente evitables (no ahora, ahora es tarde)... lágrimas estúpidas como yo soy estúpida.
Me siento jugando sin cartas. Peor. Siento que quizá las cartas lleguen pero quiero llevarme esta baza y con un órdago a la grande no voy a ningún sitio. Paciencia que me falta (no aprendo).
Y por ahí, mientras tanto, está esa entrada tan verdadera.
Y por aquí, también mientras tanto, sigue un recuerdo vago convertido en sueño.
Y en la esquina, todo junto, el fantasma de ese que se fue apenas ayer.
Confundida. ¿Y si me borro del mapa y reaparezco en tres meses a ver si mi vida se ha resuelto solita?

martes, febrero 01, 2011

París

Quería ir con él. Aún quiero. No a París, a cualquier lugar, quería ir con él.
Con ese él que no existe; con ese él que solo parecía, porque ya ni parece; con ese él de acento dulce y sonrisa pícara y gestos tiernos. Quería ir con ese él fugaz del que casi me enamoro sin darme cuenta y que todavía me duele. París.
Pero París será mágico. Voy a dejar allí a la niña que todavía me domina, en el pico de una cigüeña que la devuelva a su nido. Y así poder volar como mujer, por fin.
Aprederé que los viajes los convierten en irrepetibles las personas que están, no las que se quedaron.
Prometo no pensar en ese él que fue, es o será y sólo DISFRUTAR como me pidió ayer el nene.

Si te vas

A veces hago las cosas mal, rematadamente mal. Las consecuencias suelen ser fatales sólo para mí.
Ando buscando no sé qué; un alivio, un consuelo, un momento de risa compartida que tape tanto vacio. En este camino torpe he herido de alguna forma a alguien que en los últimos tiempos me ha regalado luz. Y deja de importarme la pérdida de tantas cosas estúpidas... y lo único que no quiero perder está ahí diluyéndose, disipándose por momentos.
Quiero creer que va a quedarse pero hoy la fe no me llega. Tengo miedo, otra vez.