Los que decidieron quedarse cuentan que la elección valiente es la suya. Valientes son los que, asumiendo toda su tremenda irresponsabilidad, saltaron del tren sin pensar en los que esperaban en la estación de destino.
La princesa que huele a caramelo se ha quedado muda. Cierro mis ojos y veo los suyos alegres, tristes, cansados... tantas y tan distintas veces los he visto cerca. Quiero que se recupere de su afonía y me cuente todo lo que en este tiempo ha callado. O (mejor) sólo lo que quiera. Sobretodo, deseo que su risa llene mis oidos y, así, reir también por ella.