Me he sentido testigo de un milagro robado. Soy la otra parte de un pacto que no sé como pagar.
Desperté al horror desde un horror aún más grande y quedé tocada por esas cuatro horas de infierno. Y agradecida.
Ahora solo quiero encontrar la forma de quedarme con un poquito de su dolor y aliviarle de todo esto que hoy le abate.