Cavilando, sopesando... intentando decidir. Si, no, si, no. Sin margarita. Sé qué debo hacer para empezar a cambiar las cosas PERO me tientan los pequeños ratitos de distracción que puede aportarme la peor opción.
De repente luz; ya está. Está claro que es la peor opción, ¿no? Está claro que será alargar algo que tiene un fin más próximo que lejano y está claro que la respuesta es NO, un no grande y largo y alto y fuerte.
Entonces voy a decir no, un no grande y largo y alto y fuerte. Y público.
Cavilando, sopesando... intentando decirdir. ¿Por qué me da tanto miedo dejar de ser yo y empezar a cambiar las cosas de una puñetera vez?