Miedo
Estoy paralizada. Alcanzo a llamar a alguien cuando creo que me acerco al punto en que todo empieza a dar igual y eso me asusta. Me asusta mi desesperado grito de auxilio. Hoy al teléfono solo podía gritarle a mamá que puedo sola. ¡Dios! puedo sola... tengo que poder sola. Tengo tantas ganas de sentirme bien como de dejarme caer al fin. Nunca he tenido tantas ganas de superarme; necesito poder hacerlo. El lado de la desesperanza está tan cerca (tan cerca) y es tan tentador... tengo que escapar.


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home