Aún lo siento empujando para estar en mí o llenando mi boca. Pero no hay placer. Sólo el cosquilleo de la ausencia, el dolor fantasma de aquello que amputaron.
El animal de los ojos verdes no va a volver "nunca jamás". ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
El calor. Durmiendo mis brazos, mis pies, mi boca. Y más tarde mi corazón, que ya sólo late y no duele. El calor. Durmiendo cada sentido, haciendo que las lágrimas sólo sean agua salada. No hay pena. Dulce sensación. Ya llega.
Abro los ojos y veo la almohada. Por un instante infinito todo está bien. Luego, en un flash, recuerdo que le conozco y que no me quiere. Y ya no quiero que siga el día.