Prometo cuidarme y...
- comprarme flores, como siempre quise
- llenar la bañera, relajarme en un baño entre espuma y velas
- preparar comida como si no fuese sólo para mí
- volver a leer y terminar por fin esos dos libros empezados
- apuntarme al gimnasio
- retomar los paseos por la playa, que me curan el alma
- regalarme un conjunto precioso con el que dormir
- cenar de verdad y no comer por comer
- no olvidar el bodymilk después de la ducha
- desayunar con la mesa puesta, con un zumo y unas tostadas por delante, igual que antes
- tatuarme esa flor de lis que me debo hace tanto
- sonreir, tal como me pidió cuando se iba, aunque él también llorase entonces.

